Los libros me dicen tu nombre.
Describen
cada
curva
de tu figura,
cada
detalle
de
tu
cuerpo.
Narran nuestras aven(tú)ras, nuestros mejores momentos
obligándome
a
recordar-te.
Y yo no quiero
leerte.
Las estrellas (me) suplican
que
vuelvas
-a brillar-.
Ansían volver a disfrutar
de esa sonrisa.
perfecta
preciosa
y
sexy
sonrisa.
Pero yo
no
quiero volver
a verte
(o vernos, más bien).
Las flores quieren
volver
a esnifar
tu
perfume.
Volver a aspirar
tu sudor
tu sexo.
Acariciar
tu cara
tu pecho
tu espalda
tus manos.
Todo
tu
cuerpo.
Y es difícil decir esto
pero,
ya
no
quiero
follar(te).
Es gracioso,
ayer
el viento me recordaba
a
tu
voz.
Pensé que estaba
loco.
-Por ti,
por mi,
por nosotros-.