Platón en su filosofía nos habla
de un dualismo antropológico en el que divide al hombre en cuerpo y alma. Si
bien estas dos naturalezas están relacionadas entre sí, yo me centraré solo en
el alma, pues es de dónde proviene mi duda y/o reflexión.
Según él, el alma es lo que
construye nuestro “yo”, lo que nos da una identidad propia; la considera
inmortal y por lo tanto, el principio del conocimiento. A su vez, divide el
alma en tres tipos: racional, irascible y concupiscible o apetitiva. Para él,
el alma racional está relacionada con lo espiritual y con la inteligencia, por
lo que es inmortal, y esto quiere decir que este tipo de alma siempre
permanecerá viva (parece una tontería aclararlo pero no lo es). Sin embargo,
cuando nos habla del alma irascible, explicando que son pasiones o emociones
nobles; y concupiscible, explicando que son pasiones o deseos innobles, nos
dice que son mortales. A su vez, añade que el alma irascible nos hace más
perfectos, pero sin embargo muere. Desaparece.
Y aquí vengo yo a pensar, ¿por qué si nos hace más perfectos, no permanece
junto con el alma irascible en vez de morir? Aquí discrepo con el señor Platón en dos cuestiones.
La primera es simplemente que no
le encuentro la lógica a que algo que nos hace mejores y perfectos, desaparezca,
al contrario de permanecer y que ese alma continúe siendo perfecta en sí. ¿Por qué mejorar algo, para luego (valga la
redundancia), deshacer lo hecho? Esto me lleva a la segunda cuestión.
El hecho de que el alma irascible
muera, aún diciendo Platón que nos hace más perfectos, me hace pensar que este
alma hace todo lo contrario. Las pasiones características de esta; como son la
valentía, la esperanza, la ambición, la competitividad…nos hace débiles. Provoca que tengamos un punto fácil al que
atacar, nos absorben de forma que no pensamos con claridad y nos debilita. Y lo
peor, es que no somos conscientes de ello.
Por otra parte, relacionando su
teoría de la anamnesis con la educación y continuando con el alma, me surge una
tercera y última cuestión.
Platón, nos dice que las Ideas (o
conocimientos) que se mantienen en el alma racional no se adquieren mediante la
experiencia si no que, se poseen desde siempre porque son su esencia y el alma las
ha “aprendido” en periodos anteriores a nuestra existencia en lo que llama “la
preexistencia de alma”. Relacionándolo con la educación explica que no se le
puede enseñar a alguien algo nuevo, si no que solo se podrá provocar que su
alma recuerde estos conocimientos previamente aprendidos como ya he dicho. Por
lo que, cuando el cuerpo muere y el alma se reencarna en otro cuerpo, ya posee
conocimientos pero están “apagados” y hay que “despertarlos” o hacerlos
recordar, y si alguna habilidad no la posee tu alma, será imposible que la
aprendas. Y aquí es donde aparece mi duda.
Sí el alma se reencarna con unos conocimientos previos, ¿en su primera
reencarnación (es decir, el “alma origen”) que conocimientos poseía, si no
existían?