Yo creo mi vida. Me como mi vida. Me bebo mi vida. Me fumo mi vida. Me esnifo mi vida. Me pincho mi vida. Destruyo mi vida.
Porque el pensamiento de que tu existas crea en mí la fuerza que necesito para poder continuar. Crea mi vida y construye mi alma.
Pero la idea de que no estés junto a mí, destruye cualquier cosa que está frente a ella. Destruye mi mente, mi alma y mi vida.
Porque la droga me perturba, me destruye y enloquece. Me quita la vida. Hace que se esfume como si fuesen diminutos granos de arena.
Pero tú eres mi droga. Tú me creas y destruyes. Tú eres mi adicción, mi perdición.
Porque el alcohol que corre por mis venas es tu perfume, tu aliento, tu ser... La euforia que siento al consumirte me da toda la fuerza que necesito, pero cuando esto acaba, la sensación de vacío al ver que no estás me mata por dentro y me destruye poco a poco. Destruye mi vida.
Porque el humo del cigarro me relaja y me hace disfrutar de cada momento. Pero después, me da una puñalada por la espalda y me destruye hasta acabar conmigo. Hasta acabar conmigo. Y tu eres el humo de mi cigarro. En tus manos está mi vida.
Porque la marihuana anula mi cuerpo y lo deja confuso. Me deja en el limbo del pensamiento y mi pensamiento va directo a ti. Me hace volar e imaginar que estoy contigo. Pero cuando todo esto acaba, veo la realidad. Tu no estas y sin ti no puedo vivir. Sin ti mi vida no existe. Sin ti no vivo.
Porque la cocaína me despierta de mis sueños y centra toda mi atención en ti. Disfruto observando todo lo que haces, dices, piensas... Pero destruye mi cerebro, mis pensamientos, te destruye a ti en mi mente. Destruye mi vida.
Porque la heroína es tu esencia de ser. Se filtra en mi sangre produciéndome un enorme placer del que no quiero escapar, y quiero más y más. Mi cuerpo me pide más y se lo doy hasta que llega mi fin. La sobredosis de ti acaba con mi cuerpo, y no me deja respirar. No me deja vivir. Destruye mi vida.
Porque tú creas mi vida. Tú destruyes mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario