La noche es de los poetas, las putas y de los que mueren de amor.

miércoles, 30 de enero de 2013

Tú creas mi vida. Tú destruyes mi vida

Yo creo mi vida. Me como mi vida. Me bebo mi vida. Me fumo mi vida. Me esnifo mi vida. Me pincho mi vida. Destruyo mi vida. 

Porque el pensamiento de que tu existas crea en mí la fuerza que necesito para poder continuar. Crea mi vida y construye mi alma. 
Pero la idea de que no estés junto a mí, destruye cualquier cosa que está frente a ella. Destruye mi mente, mi alma y mi vida.

Porque la droga me perturba, me destruye y enloquece. Me quita la vida. Hace que se esfume como si fuesen diminutos granos de arena.
Pero tú eres mi droga. Tú me creas y destruyes. Tú eres mi adicción, mi perdición.

Porque el alcohol que corre por mis venas es tu perfume, tu aliento, tu ser... La euforia que siento al consumirte me da toda la fuerza que necesito, pero cuando esto acaba, la sensación de vacío al ver que no estás me mata por dentro y me destruye poco a poco. Destruye mi vida.

Porque el humo del cigarro me relaja y me hace disfrutar de cada momento. Pero después, me da una puñalada por la espalda y me destruye hasta acabar conmigo. Hasta acabar conmigo. Y tu eres el humo de mi cigarro. En tus manos está mi vida.

Porque la marihuana anula mi cuerpo y lo deja confuso. Me deja en el limbo del pensamiento y mi pensamiento va directo a ti. Me hace volar e imaginar que estoy contigo. Pero cuando todo esto acaba, veo la realidad. Tu no estas y sin ti no puedo vivir. Sin ti mi vida no existe. Sin ti no vivo.

Porque la cocaína me despierta de mis sueños y centra toda mi atención en ti. Disfruto observando todo lo que haces, dices, piensas... Pero destruye mi cerebro, mis pensamientos, te destruye a ti en mi mente. Destruye mi vida.

Porque la heroína es tu esencia de ser. Se filtra en mi sangre produciéndome un enorme placer del que no quiero escapar, y quiero más y más. Mi cuerpo me pide más y se lo doy hasta que llega mi fin. La sobredosis de ti acaba con mi cuerpo, y no me deja respirar. No me deja vivir. Destruye mi vida.

Porque tú creas mi vida. Tú destruyes mi vida. 


martes, 22 de enero de 2013

Felices son los gobernantes de turno...


Si te conviertes en un ciudadano pasivo, que no se moviliza para denunciar las injusticias sociales que ves a tu alrededor.

Felices son cuándo nos controlan y nos “atacan” con las mentiras, la publicidad y las empresas que nos ciegan de la realidad y nos manejan como quieren. Cuándo nos quitan la libertad, nuestra voz y nuestros derechos. Cuándo los ricos son cada vez más ricos, y los pobres más aún. Cuándo miles y miles de personas salen a la calle, hacen caso omiso y los medios de comunicación controlados por ellos, nos engañan diciendo que ‘solo han asistido 5000 personas a la huelga general’. Cuándo apoyan y “donan” enormes cantidades de dinero a una institución llena de hipocresía y falsedad.

Pero cuándo gobierne un buen gobernador; sin mentiras, manipulación, que escuche nuestra voz y distribuya correctamente los recursos de los que disponemos, entonces comenzaremos a mejorar. Cuándo dejen de ver la violencia y la mentira cómo la solución a los problemas, habrá una evolución. Cuándo dejen de crearnos estereotipos a seguir; que nos destruyen por dentro, entonces seremos personas. Cuándo dejen de negar y aprovecharse de las personas pertenecientes al tercer mundo, y aquí nos incluyo a todos, seremos humanos. Cuándo dejen de hablar sobre el respeto y la tolerancia y lo pongan en práctica, saldremos de este pozo en el que estamos metidos.


sábado, 19 de enero de 2013

Born to die



Life asked death,

‘Death, Why do people love me, but hate you?

Deathly responded,

‘Because you are a beautiful lie and I am a pinful truth.’


Passé, présent, futur.



El amor del pasado me acecha como si fuera presa fácil. Este amor revive con una simple mirada, sonrisa, palabra… No entiendo nada. Ahora noto el mal que hace callarse algunas cosas.

El amor del pasado me apuñala  después de confiar en él. Pensé que todo esto se había acabado, pero no es así. ¿Por qué me lo dices justo ahora?

El amor del presente de mata. Se retuerce dentro de mí sin dejarme respirar. Ni te imaginas las cosas que llego a pensar.

El amor del presente me insinúa que olvide, pero yo no puedo. O simplemente no quiero. Que tontos e ingenuos podemos llegar a ser a veces…

El amor del futuro me espera, impaciente, a la vuelta de la esquina. Solo él sabe lo que me espera. Él tiene el control de la situación.

El amor del futuro se ríe de mí, llora por mí, se alegra por mí… Observa cada movimiento que hago, cada vez que tropiezo, cada vez que me equivoco... El amor del futuro juega conmigo.

Esperemos que gane la partida.





Siempre tuvimos los días contados



Siempre tuvimos los días contados, pero aún no lo sabíamos. El tiempo nos parecía eterno, y esa eternidad se acabó. El miedo, la cobardía, callarnos cuando nos lo queríamos decir todo, estar en silencio mientras nuestra cabeza chillaba nuestros nombres, mientras se decían lo que sentían… Todo esto consumió nuestro tiempo, nuestros días, nuestra eternidad. Unas simples palabras, un simple te quiero lo habría cambiado todo. Pero no fue así, no tuvimos el valor de decirlo, de confesar que desde que teníamos 3 años, nos queríamos… Que estábamos destinados el uno al otro durante todo ese tiempo. Y lo hemos desperdiciado. Maldigo las veces en que pensé decírtelo todo, y por simple vergüenza me calle y sonreí. Y nos damos cuenta de lo que hicimos, de que nos hemos equivocado al callarnos. Pero ya no hay marcha atrás… No creíamos jóvenes, pero nuestros días no lo eran. Y siento rabia, rabia por darme cuenta ahora de los estúpidos que hemos sido y de que ya no podemos cambiar nada… Siempre tuvimos los días contados, y nos hemos dado cuenta tarde…




miércoles, 16 de enero de 2013

martes, 15 de enero de 2013

Ella


Así es ella. Única y preciosa. Ojos de un color azul platino
que hipnotizan, que enamoran... Tímido, temerosos, pero 

insinuantes a su vez. Nariz pequeñita en su perfecta 
proporción. Graciosa y encantadora como ella. Rostro 
pálido, delgado y escueto, que resalta sus sonrojadas y 
cálidas mejillas. Cabello largo y castaño, que llega hasta 
debajo de los hombros. Liso y alocado a la vez, con estilo 
pero sin exagerarlo. Labio finos y rosados. Inocentes, pero 
provocadores. Sonrisa contagiosa, dientes de un blanco 
perfecto. Un blanco único. Y una voz suave, dulce, aguda... 
Una voz que nunca te cansas de escuchar, que cuando la 
sientes, tu cuerpo se relaja y te siente bien, feliz... Una voz 
que suena a vida, a dulces, a alegría... Así es ella.

Así es ella. Cuerpo perfecto, pequeño. En su justa 
delgadez, no es 90-60-90, pero es como debe ser. Manos 
pequeñitas, pero que cuándo las ves, te encantan y nunca 
las quieres soltar; y cuando lo hacer, jamás te olvidas de 
ellas. Curvas hermosas como ella. 

Y un olor a rosas, un olor a amor, su olor... Así es ella.
Así es ella. Única, hermosa, perfecta... Así es ella.


domingo, 13 de enero de 2013

Shock P-2


Se levanta de la cama y se dirige a la ducha. Quiere despejarse y dejar de pensar por un momento. Abre el grifo y enciende el agua caliente. Mmmm, le encanta ese calor que desprende el vapor.

En el instante que mete un pie en la bañera suena el teléfono. Lo coge. Con cada palabra que va escuchando su rostro poco a poco se va volviendo más pálido. No puede creer lo que está escuchando. Silvia ha muerto. Se ha quitado la vida.
Sergio quiere morir. No puede respirar. Todo a su alrededor se está desmoronando. No sabe que hacer.

Le informan de que antes de morir, Silvia había dejado una carta a su nombre.
Debe pasar a recogerla y sin pensarlo dos veces se viste y sale de casa.

Cuando vuelve lleva un sobre en su mano, escrito con puño y letra de Silvia su nombre y apellidos. Le tiemblan las manos. Quiere fumar. Se sienta en la silla, saca la carta y la deja sobre el regazo de sus piernas. Saca un cigarro y enciende el mechero. Está temblando. En un espasmo que le da al brazo, deja caer inconscientemente el mechero encima de la carta por lo que ésta, comienza a prender. Sergio está anonadado. Ha destruido lo último que le quedaba de ella. Corriendo antes de que se prenda entera intenta leer alguna palabra pero solo consigue leer una única frase: Sergio, yo te amaba.

Al leer esto, se queda paralizado. Ella le amaba. Podría haber sido el más feliz del mundo si hubiese sido un poco más valiente. No puede creerse que por haber sido tan imbécil haya perdido a Silvia. Se siente más desgraciado que nunca. Jamás podrá perdonárselo.

Va hacia el baño. Con las prisas se había dejado la bañera llena. Cuando ve el agua no lo duda ni un momento. Se desnuda. Coge una cuchilla de afeitar. Entra en la bañera y… Zas, zas. Sergio deja caer los dos brazos en el agua. Nota fluir la sangre dentro de él. Nota como se va mezclando con el agua. Le duele, pero esa es su penitencia. Si no es junto a Silvia, no puede vivir. Poco a poco su visión va oscureciéndose. La sensación de cansancio invade todo su cuerpo y los párpados se le cierran lentamente. La fuerza de su cuerpo disminuye y sabe que es el momento de dejar de luchar. Cierra los ojos y ya está. Oscuridad. Tranquilidad. Silencio. Todo ha acabado. 


Shock P-1



Lofu, escribe cuando Silvia se despide de él y este le dice que la quiere. Ella es única. Tan solo quedan horas para su cumpleaños. Dieciséis años. Ya es toda una mujer. La nota nerviosa, emocionada, excitada. Al fin será su cumpleaños y está claro que no puede esperar.

Sergio está frente a su ordenador apagado, con música en el iPod y pensando en ella. Recuerda las finas curvas de sus labios, esa sonrisa que le hipnotiza, esa nariz chiquitita, esos ojos azul platino que le vuelven loco…
Poco a poco va recordando a Silvia como si estuviera frente a él. La mira con una sonrisa de tonto mientras ella ríe y salta emocionada, pues quedan horas para su cumpleaños.

Silvia le coge de un brazo. Quiere que se levante pero no lo hace y se acerca hasta que se rozan sus labios. Y se funden en un dulce, erótico y delicioso beso.
Pero Sergio sabe que eso no es real. Son solo imaginaciones. Sabe que jamás besará sus labios.

Al fin y al cabo, Sergio no es gran cosa. No es muy alto, ojos marrones; algo típico, algunos granos alrededor de su rostro, pelo castaño… En resumen, uno cualquiera.
Muchos de los chicos de su edad le superan con gran diferencia.

Una lágrima comienza a descender desde sus ojos hasta la comisura de sus labios. Y otra. Y otra. Una tras otra van descendiendo hasta que Sergio se rinde y se derrumba. ¿A quién quiere engañar? Ya está harto de fingir que todo va bien, de ponerse una máscara y hacer que es feliz.
Y lo peor es que el muy imbécil se hace ilusiones todos y cada uno de los días que pasan. Se imagina cosas como  que todo eso puede ser real, a pesar de que sabe que no sucederán y que le hagan sufrir. Se hace daño a si mismo pero está dispuesto a pasar por ello, solo por Silvia.

Se siente como un imbécil pero la ama, y él, por amor hace lo que sea.
Le hace daño pero no piensa parar. Se podría decir que es un masoquista.

Algunos los llamarán tonto. Otros, loco. Otros ambas cosas, tal vez.
Pero esas personas no tienen ni idea de lo que Sergio siente por ella. No saben como se siente cuando la ve, cuando habla con ella, cuando la escucha reír, cuando le dice un simple ¡Hola, cari!; algo no tan simple para él.

Sergio ha llorado, reído, se ha alterado, relajado… Ha sido el más feliz del mundo y el más desgraciado. Y todo por ella.
Ha tenido miedo. Ha llegado hasta dolerle el corazón por un Quiero que seamos solo amigos o cuando le decía Te quiero aunque fuera para despedirse. Ha sentido como le clavaba esas palabras como si fuera un puñal que le atravesaba.
Es más, de recordar todo esto le duele.

Sergio la ama sobre todas las cosas. Hasta sobre si mismo. Sería capaz de dar su vida por ella. Prácticamente toda su vida gira en torno a ella.

Oscuridad



Oscuridad. Todo lo que hay dentro de mi es oscuridad. Estoy vacío. No dispongo de ningún sentimiento, sin embargo estoy lleno de ellos. Toda mi vida, mí alrededor, todo lo que me importa se destruye, se derrumba, se va….Desaparece. Soy la oveja negra, la sombra oscura y peligrosa, el demonio. Y alrededor de todo esto, soledad. La soledad se apodera de todo mi cuerpo, mi mente, mis órganos… Y actúo mal. Hago daño. Y ya no puedo más. Me siento muerto pero no lo estoy. Y quiero estarlo, pero de verdad. Quiero que todo esto acabe.
Estoy andando en el abismo, rodeado de negruras, horrores, gritos, miedos y muertes.
El frío se apodera de mí, se cala en mis huesos y me invade el terror. Lloro silenciosamente mientras camino sin rumbo, el línea recta, desorientado…
Y entre toda esta negrura, una luz, tú. 


Quiero ser publicista


Sencillamente me apasiona.


viernes, 11 de enero de 2013

Manifest: ‘My life act’


-          Smooke weed.
-          Drink Vodka.
-          Imagine.
-          Fuck the system.
-          Eat the world.
-          Be crazy.
-          Pound the alarm.
-          Be excessive.
-          Say: ‘Potatoooooooo’.
-          Laugh.
-          Be happy.
-          Be dreamer.
-          Be music.
-          Smile.
-          Be gay.
-          Be straight.
-          Be hippie.
-          Be hipster.
-          Be alternative.
-          Be revolutionary.
-          Jump.
-          Be romantic.
-          Be poetic.
-          Be fantasy.
-          Be stupid.
-          Be a genious.
-          Be honest.
-          Be a child.
-          Sings.
-          Love with madness.
-          Fucks with passion.
-          Be a stranger.
-          Be a lover.
-          Be erotic.
-          Be sexual.
-          Be a winner.
-          See what you want.
-          Think different.
-          Be yourself.


miércoles, 9 de enero de 2013

Neuromarketing



Porque no nos informan, ni se venden. Nos manipulan.


Tras ver este vídeo, el cual me ha parecido muy interesante, he decidido informarme más sobre este tema. Tanto publicidad como neuromarketing, dado que me encantan estos ámbitos y pretendo estudiarlos algún día. Lo cierto es que es un tema que me parece muy interesante y todos deberíamos conocer, pues es una realidad que los de arriba ocultan, y lo que a ti realmente te parece un anuncio publicitario e informativo, es neuromarketing (aunque no siempre, todo hay que decirlo). Ciertamente existe una diferencia (bueno, una entre tantas), que es que la publicidad lo que hace es tentarte, seducirte, informarte también, y muchos etcéteras de más; sin embargo lo que hace el neuromarketing en manipularte directamente. Estudian tus impulsos, sentimientos, emociones...hasta el punto de "invadir" tu intimidad y así poder jugar contigo, "entrar" en tu subconsciente y hacerte comprar ese producto. Y parecerá una tontería que "entren" en nuestro subconsciente, pero hay estudios que dicen que el 85 % de nuestras decisiones son a través del subconsciente y el 15 % restante, lo hacemos conscientemente. Ahí lo dejo. 



No voy a dar más información sobre esto. A ti, el que está leyendo esto podría parecerte aburrido y yo, no quiero eso. Además, de este modo a quién le interese, le muevo a buscar, informarse y sacar sus opiniones y conclusiones (algo que todos deberíamos hacer). 



Obua. 

Esto no es sexo. Esto es amor.


Déjate llevar...
No te muevas;
túmbate y relájate.
Tranquila...

Puedo sentir el calor de tus senos;
se esparce por todo mi cuerpo.
Esa respiración entrecortada
entre miedo y placer...
Dulce tentación.

No te preocupes; todo saldrá bien.
Mmm...Dulce olor.
Esa gota de sudor
que cae por tu frente
huele a rosas.

Fundirnos en un beso,
deslizar lentamente mi lengua por todo tu cuerpo.
Acariciar tus piernas, tus senos, tu esencia de ser...
Disfrutar de un manjar tropical jamás soñado.

Cierra los ojos.
¡No temas!
Lo haré despacio y suave.
No sufras.

Clavar mi mirada en la tuya
y ver tu expresión de terror.
Excitante mirada...
Excitante sensación...

Que todo empiece con besos y caricias,
un chillido ahogado y,
gemidos. Gemidos de placer
incontrolables...

Una lucha entre sábanas y cuerpos desnudos;
gemidos, aullidos y gritos ahogados
en un conjunto de amor y placer...
Y por fin, el máximo esplendor, máximo placer...
Nuestras miradas se juntan y se funden
en el momento más perfecto jamás vivido.

Respira.
Abre los ojos.
¿Lo ves? Todo bien.
¿Suspiras?

Tranquila...
Esto no es sexo.
Esto es amor. 


martes, 8 de enero de 2013

RALLAJOS QUE NOS DESCRIBEN P-2


A lo lejos, aparece una farola encendida y poco a poco, van apareciendo una a una formando un camino hacia lo que parece la segunda puerta que había visto anteriormente. Se acerca y junto a esta hay una mesita. Abre el cajón y ve otra llave y un papel. Lo lee: ‘¿Preparado?’. ¿Preparado para qué? No lo sabe, sin embargo coge la llave y abre la puerta. En este caso nada le absorbe. Entra directamente a otra estancia. Esta parece su nueva habitación. Tiene 12 años. Está frente al ordenador cuando aparece su madre y le dice que debería estar estudiando. Y comienza una de tantas discusiones que él tanto conoce, aunque esta vez, viéndolo desde ‘fuera’ se queda impresionado y dolido. No se había dado cuenta de lo mucho que se hacía daño a si mismo, ni el daño que le hacía a su madre. ‘Que cosas le decía, menudo estúpido era’, piensa. Se siente mal, dolido y culpable. Se da cuenta de lo estúpido, irresponsable, irrespetuoso y miles de adjetivos mas, que ha sido. Da gracias de no ser así ahora, pero no tarda mucho en darse cuenta de que no es así. La imagen cambia rápidamente y reconoce que se sitúa dos días atrás. Otra disputa con su madre. No hay día que no discutan y en realidad, aunque no lo diga, le duele. Comprende que no ha cambiado conforme la anterior situación que a penas unos minutos había contemplado. Ve como gritos sin sentido se alzan en el aire, como duras palabras salen de su boca hacia su madre. Piensa en todos y cada uno de los días que han sido igual que ese. Cada pelea, cada grito y cada palabra. Comprende el mal que lleva dentro. Y hasta hace poco no comprendía a su madre. Le da lástima que cuando llegue a casa, a veces, ni si quiera salude. Se tira al suelo y empieza a llorar. No entiende como ha podido ser así. No cree que se lo perdone jamás. Y le da miedo que todo siga. Quiere morir. Piensa que después de todo lo que ha hecho no merecería vivir. Pero no le puede hacer eso a su madre, a su padre, a su hermana, a su familia, incluso a sus amigos…

Su última lágrima cae al suelo y una línea recta de fuego aparece. Al final se encuentra la tercera y última puerta. Se acerca temeroso. No tiene fuerzas para continuar. A un lado hay otra mesita. Abre el cajón y encuentra lo mismo que antes; una llave y un trozo de papel. Pero esta vez hay algo diferente escrito. ‘¿Asustado? ¿Débil? Pues aún no has visto nada…’. Sin pensarlo dos veces abre la puerta. Está en la entrada de su casa, pero esta vez es todo muy distinto. Es como si fuese un infierno. Todo son rocas, oscuridad y fuego. Su madre está llorando en un rincón mientras él, con unos 20 años, se ríe de ella. Al ver esa escena, se derrumba y llora como nunca lo ha hecho. Entiende perfectamente lo que pasa. Es su futuro. Lleno de lágrimas, dolor y odio. No quiere eso. Ese no puede ser su final. Empieza a gritar y a llorar. Quiere salir de ahí y  no sabe cómo. Cierra los ojos fuerte y cuando los abre, ya no está allí. Se encuentra en el comedor y al otro extremo de la mesa hay otra llave y un papel. Lo abre y lee:

Todo lo que acabas de ver es tu vida. Tú y solo tú, has creado esto. Incluso esta especie de viaje a tus profundidades. Eres el autor de esta maravilla o este infierno, dependiendo de cómo se mire. Tú has escrito esta carta. Tú has creado estas llaves, puertas, pasillos y todo lo que ves. Te preguntarás por que tu apariencia es así. Verás, los rallajos y garabatos irregulares representan tus acciones, defectos, sentimientos y emociones. Estás perdido y por esto no son líneas perfectas. Y bueno, los agujeros negros en los ojos representan la puerta a tu realidad, a tus verdaderos deseos, a tu alma…Es por esto, que son infinitos como un agujero negro. Cambiar o no depende de ti y tú tienes la llave para hacerlo. Para que todo vuelva a ser cómo antes. La llave que acabas de coger abre una nueva puerta, la cuarta. Recuerda que si la abres y destruyes esta oportunidad, no habrá otra. Tienes 5 minutos para pensar lo que quieres, al pasar este tiempo, la puerta desaparecerá para siempre. Suerte, supongo.

No se lo puede creer. ¿Es una broma? Bueno, de todas formas le da igual. No quiere que su final sea así. Quiere cambiar, que todo vaya bien. Quiere ser feliz. Corre a la cuarta puerta, la mira y suspira. Introduce la llave y la gira lentamente. Cuándo la abre, una resplandeciente luz le deslumbra provocando que cierre los ojos, y cuando los abre aparece en su cama, es de día y está en casa. Comprende que es su oportunidad, y no puede desperdiciarla. 


RALLAJOS QUE NOS DESCRIBEN P-1



Abre los ojos. Todo parece difuminado. Es como si las paredes hubiesen sido pintadas con acuarelas y se hubiesen decolorado utilizando salfumán. Cada paso que da es un mundo para él. Todas están igual, sin embargo, las tres puertas están cerradas con llave y cada una tiene una apariencia distinta. Arriba de estas, hay un letrero con algo similar a un nombre, pero no parecen nombres de personas…
Encuentra un espejo y decide mirarse. Tiene un aspecto extraño; parece un dibujo realizado con alguna técnica formada por rallajos, líneas abstractas y pinceladas que parecen imprecisas aunque en realidad son perfectamente exactas. Y sus ojos, son como dos agujeros negros que nunca acaban.
No entiende nada, ¿Qué pasa? ¿Dónde está? ¿Es un sueño?

Se acerca a la mesa y ve una llave. ‘Será de alguna de las puertas’, piensa. La coge y observa que el mango de esta, tiene forma de giratiempo, un famoso objeto mágico, similar a un reloj de arena, que te permite volver atrás en el tiempo según las vueltas que le des. ‘Curioso, muy curioso’, se dice a si mismo mientras llave en mano vuelve a las tres puertas. Se queda observándolas y cuando se fija, se da cuenta de que en cada cerradura hay un dibujo distinto y uno de ellos coincide con el del giratiempo de la llave. Pese a su confusión, está muy claro. Debe entrar.

En cuánto introduce la llave en su cerradura, esta gira sola y la puerta se abre de par en par. No lo tiene muy claro, pero entra en la habitación y cierra la puerta. Está todo oscuro, no ve nada y a los pocos segundos nota la sensación de que la gravedad se ha desvanecido. Puede flotar, nadar…sin caerse. Y es entonces cuándo empieza a notar como algo invisible, alguna fuerza extraña, lo absorbe. Tiene miedo, pero se deja llevar.

De repente se encuentra en su casa, es de día y hay un niño pequeño y rubio, de ojos marrones jugando con un juguete que le resulta familiar y no sabe por qué. Pero cuándo se fija se da cuenta de que ese niño es él cuando era pequeño. Al principio le parece imposible, pero cambia de opinión en cuanto aparece su madre por la puerta de la cocina que da al comedor y lo coge en brazos. ‘Que joven está, y que guapa’, piensa. En ese momento, como si de un cine se tratase, aparece una pantalla enorme y una silla. Se sienta y mira intrigado. Y comienza una proyección de toda su infancia, desde su nacimiento hasta los 10 años más o menos. Proyección en la que podía ver lo felices que eran sus padres y su familia con él de pequeño. El amor y cariño que le tenían. Y recuerda cuándo sin motivo aparente, llegaba a casa del colegio y le daba un beso a su madre. Podría ser simplemente un beso pero para ellos dos lo significaba todo. Significa el amor madre-hijo que tenían. Que ella siempre sería su ‘mamá’ y siempre la iba a querer. Recuerda cómo jugaba de pequeño con todos sus tíos, esas comidas familiares y cumpleaños con sus primos. Y mirándose ahora, no se reconoce.